BIENESTAR ARTÍCULO 3


ALCANZA UNA MADUREZ ACTIVA, SALUDABE E INDEPENDIENTE CON LA PREACTICA DE YOGA

Llegar a la madurez con energía, equilibrio y la posibilidad de disfrutar una caminata, cargar a los nietos o levantarse de un sillón sin esfuerzo, es algo que podemos lograr, si tomamos la decisión de trabajar para conservar nuestra independencia física y mental; para ello, la práctica de yoga puede ser una excelente herramienta.
La instructora Gaby Morales, creadora del proyecto, Sana desde el Interior, en el que acompaña a personas de la tercera edad a recuperar su bienestar físico y emocional, a través de prácticas como el yoga y la meditación, explica que esta disciplina puede adaptarse a prácticamente cualquier edad y condición física.
“Tenemos una idea errónea, cuando pensamos en yoga está reservada para las personas flexibles, que son delgadas o para quienes tienen esta paz mental innata que les permite sentarse en flor de loto a meditar”.
“La especialista explicó que, el verdadero reto del yoga no es lograr una postura perfecta, sino conservar la independencia, la fuerza para levantarse, tener equilibrio, caminar con seguridad, y seguir realizando las actividades cotidianas con la confianza de que el cuerpo te va a responder.
Explicó que, el yoga combina ejercicios de respiración, movimiento y concentración, elementos que fortalecen la musculatura, mejoran el equilibrio y favorecen la movilidad; capacidades fundamentales que previenen caídas, que después de los 60 años son un verdadero riesgo.
“Es una práctica sumamente valiosa para un adulto mayor, no porque busque detener el envejecimiento; sino porque nos enseña a movernos con inteligencia, a respirar mejor, a conectar, a desarrollar fuerza y estabilidad y a reconocer señales que nuestro cuerpo nos envía, antes de que se conviertan en síntomas, limitaciones o en los famosos achaques de la edad”.
Destacó que la conciencia corporal que se logra con esta práctica, no solo transforma la manera en la que nos movemos, sino también influye en decisiones que tienen que ver con la alimentación, descanso, manejo de estrés en general y la manera en la que cuidamos de nuestra salud. isque. Integer non erat vitae justo malesuada feugiat. Quisque eget tortor eu lacus posuere vulputate.

Más allá del ejercicio
Gaby Morales explicó que los movimientos de torsión, flexión y estiramientos ayudan a mantener articulaciones saludables y estimulan diversos órganos internos, como el hígado, páncreas, intestino, diafragma, lo que ayuda al cuerpo a desintoxicarse. Además, estimula el sistema linfático y digestivo.
La respiración y meditación consciente contribuye a regular el sistema nervioso y con ello, disminuir el efecto negativo del estrés.
“Muchas personas a partir de la práctica de yoga notan que duermen mejor, están más tranquilas, contentas y mejoran sus relaciones familiares”.
Destacó que cualquier persona puede iniciarse en esta disciplina, sin importar su edad y condición física. Los tres elementos principales son la respiración, el movimiento y el enfoque. Desde ahí se inicia.
“El yoga tiene una enorme capacidad de adaptación, a cualquier edad. Si queremos una vida con movilidad, ligereza, confianza e independencia, necesitamos construir nuestra salud todos los días”.
Si nunca han hecho ejercicio, lo más recomendable es iniciar con yoga suave. Las sesiones pueden adaptarse usando una silla, bloques u otros aditamentos de apoyo, para avanzar poco a poco.
Pero, es importante escuchar el cuerpo, evitar las comparación y exigencias excesivas y respetar las capacidades individuales

